Patrimonio. Una historia verdadera ('Patrimony. A true story', 1991), d'en Philip Roth no és una novel.la extraordinària, però el seu caràcter biogràfic, amb una remarcable, obscena sinceritat (a l'estil d'
Experiència, d'en Martin Amis, que és molt superior), i la intel·ligència clara del seu autor la fan interessant, i de vegades, estimable.
Camí de casa de son pare per comunicar-li la seva (de son pare) malaltia fatal, Philip agafa la sortida d'autopista equivocada —en una equivocació que no sap si atribuir enterament a la casualitat— i arriba al cementeri on hi ha enterrada sa mare:
Lo que demuestran los cementerios, al menos a las personas como yo, no es que los muertos estén presentes, sino que ya se han ido. Ellos se han ido y nosotros, por el momento, aquí estamos. Esto es fundamental y, por inaceptable que resulte, muy fácil de entender.Analitzant el comportament de son pare l'endemà mateix de la mort de la seva dona, Philip observa que:
Fue el primitivismo de mi padre lo que más sorprendido me dejó. Allí solo, vaciando los cajones y los armarios de mi madre, parecía impulsado por un instinto que quizá pudiera considerarse natural en una fiera o en un salvaje, pero que iba en contra de todos o casi todos los ritos mortuorios que la sociedad ha ido creando para mitigar la sensación de pérdida en quienes sobreviven a la muerte de un ser querido. Y sin embargo, también había algo casi admirable en esta resolución despiadadamente realista de admitir, al instante, que ahora ya era un viejo que vivía solo y que las reliquias simbólicas en modo alguno podían sustituir a quien había sido su auténtica compañera durante cincuenta y cinco años. No me pareció que fuera por miedo al poder espectral que pudieran poseer las cosas de mi madre por lo que quería desembarazar de ellas su casa, sin dilación —enterrarlas ya—, sino más bien porque se negaba a eludir el más brutal de todos los hechos.Ja mort Herman Roth, Philip té un somni, jo diria que profund:
El sueño me decía que —ya que no en mis libros ni en mi vida—, al menos en mis sueños yo seguiría siendo para siempre el hijo niño de mi padre, con la conciencia de un hijo niño, y que él seguiría vivo no sólo como padre mío, sino como PADRE, en permanente juicio de todas mis acciones.Llegiré altres coses d'en Philip Roth. He sentit a dir que la seva millor novel·la és
Portnoy's Complaint, 'El lamento de Portnoy'. No cal dir que agrairé qualsevol recomanació o comentari que, a través del botó de 'Comments', qualcú tengui l'amabilitat de fer.