Thursday, June 23, 2005

I don't rush anymore


to answer the phone in dismay, if Júlia and Mika are at home at night.

Monday, June 20, 2005

Wonderful first day of beach yesterday evening at Peguera. I was joyous to see how Mika's grown up —in size as well as in ways of doing— since the previous summer.

Lately, it seems as if having children learn to swim the early the better (at one, two, or three years-old) is the parents' mission number one —swimming pools crowd with toddlers. But one figure I'd like to know — the ratio of swimmers versus not swimmers who drown every year. I'd venture the ratio be greater than one — that people who can swim drown more often than those who cannot, just because they take far greater risks.

If my guess is true, and you add to that how many infections children get at swimming pools; the horrible whiff of hot air when you go inside covered pools; the disgust and dangers of filthy shower floors; and how far away, as a rule, swimming pools are from home, I think my son will learn to swim from me, at the beach, when he'll be seven or eight years old. Surely he'll swim as clumsily as I do... Good enough, though, to survive a mere capsizing and bad enough to dare chance those silly red flags...

Wednesday, June 15, 2005

Què hi ha a la base del desordre? La peresa.

Sunday, June 05, 2005

No agobiar escolarmente a los hijos



[Addendum 07-06-2005 Nota aclaratòria:

Fernando Savater, com a part final del seu llibre 'El valor de educar', presenta una tria de textos d'altres autors. D'aquests textos, jo n'he re-triat tres per publicar ací. El que present ara, de na Natalia Ginzburg, és el tercer. Els altres dos se poden trobar en entrades anteriors.]


El darrer fragment del llibre de Savater (el títol d'aquesta entrada és seu, com també ho eren els altres citats) em va produir una mena de shock:

Al rendimiento escolar de nuestros hijos solemos darle una importancia que es del todo infundada. Y esto no se debe más que al respeto por la pequeña virtud del éxito. Debería bastarnos que no se quedaran demasiado detrás de los otros, que no se hicieran suspender en los exámenes; pero no nos contentamos con esto; queremos de ellos el éxito, queremos que den satisfacciones a nuestro orgullo. Si van mal en la escuela, o sencillamente no tan bien como nosotros pretendemos, alzamos de inmediato entre ellos y nosotros la barrera del descontento constante; adoptamos con ellos el tono de voz irritado y quejumbroso de quien lamenta una ofensa. Entonces nuestros hijos, hastiados, se alejan de nosotros. O quizá les secundamos en sus protestas contra los maestros que no les han comprendido, los declaramos, al unísono con ellos, víctimas de una injusticia. Y todos los días les corregimos los deberes, nos sentamos a su lado cuando hacen los deberes, estudiamos con ellos las lecciones. En verdad la escuela debería ser desde el principio, para un muchacho, la primera batalla que tiene que afrontar solo, sin nosotros; desde el principio debería estar claro que ése es su campo de batalla propio, donde no podríamos darle más que una ayuda del todo ocasional e irrisoria. Y si ahí padece injusticias y resulta incomprendido, es necesario dejarle entender que eso no tiene nada de raro, porque en la vida debemos esperar ser continuamente incomprendidos y entendidos mal, y ser víctimas de la injusticia: lo único que importa es no cometer las injusticias nosotros mismos.

Los éxitos o fracasos de nuestros hijos los compartimos con ellos porque les queremos mucho, pero del mismo modo y en igual medida que ellos compartirán, a medida que vayan creciendo, nuestros éxitos y nuestros fracasos, nuestros contentos o preocupaciones. Es falso que tengan el deber para con nosotros de ser aplicados en la escuela y de dar en ella lo mejor de su talento. Su deber para con nosotros, ya que les hemos proporcionado estudios, no es más que seguir adelante. Si lo mejor de su talento no quieren dedicarlo a la escuela, sino emplearlo en otra cosa que les apasione, sea su colección de coleópteros o el estudio de la lengua turca, es asunto suyo y no tenemos ningún derecho a reprochárselo, ni mostrarnos ofendidos en nuestro orgullo o frustrados en nuestra satisfacción. Si lo mejor de su talento no parece que por el momento tengan deseo de emplearlo en nada, y se pasan los días en el pupitre mordiendo el lápiz, ni siquiera en tal caso tenemos derecho a regañarles mucho: quién sabe, quizá lo que a nosotros nos parece ocio son en realidad fantasías y reflexiones que mañana darán fruto. Si lo mejor de energía y de su talento parecen desperdiciarlo, tumbados en un sillón leyendo novelas estúpidas o frenéticos en el campo jugando al fútbol, tampoco esta vez podemos saber si verdaderamente se trata de un desperdicio de energía y de talento, o si también esto, mañana, en alguna forma que ahora ignoramos, dará sus frutos. Porque las posibilidades del espíritu son infinitas. Pero no debemos dejarnos atrapar, nosotros los padres, por el pánico del fracaso. Nuestros enfados deben ser como ráfagas de viento o de temporal: violentos pero pronto olvidados; nada que pueda oscurecer la naturaleza de nuestras relaciones con los hijos, enturbiando su limpidez y su paz. Estamos aquí para consolar a nuestros hijos, si un fracaso les ha entristecido; estamos aquí para consolarles, si un fracaso les ha mortificado. También estamos aquí para bajarles los humos, si un éxito les ha ensoberbecido. Estamos aquí para reducir la escuela a sus humildes y angostos límites; nada que pueda hipotecar el futuro; un simple ofrecimiento de herramientas, entre los cuales es posible elegir uno del que disfrutar mañana.

Lo único que debemos tener en cuenta en la educación es que en nuestros hijos nunca disminuya el amor a la vida. Eso puede revestir diversas formas, y a menudo un muchacho desarrollado, solitario y esquivo no carece de amor por la vida, ni está oprimido por el pánico de vivir, sino sencillamente en estado de espera, atento a prepararse a sí mismo para su propia vocación. Y ¿qué otra cosa es la vocación de un ser humano, sino la más alta expresión de su amor por la vida?


(NATALIA GINZBURG, Las pequeñas virtudes)

Això és saviesa.

I com que tanta saviesa no podia ser producte de la casualitat o de l'atzar, vaig pensar que em convenia fer una ullada al llibre d'aquesta autora, per mi desconeguda. Per fortuna el vaig trobar i l'he llegit. Es italiana i té un talent per l'escriptura formidable, escandalós. I escric a la manera de Pla perquè a Pla em recorda —i a Highsmith, i a Somerset Maugham. Stay tuned.

Saturday, June 04, 2005

Innocència: no pensar més enllà d'uns minuts del present.

Friday, June 03, 2005

About the French and Dutch rejection to the so-called EU Constitution:

It's the elitism, stupid!

Thursday, June 02, 2005

Signs I'm growing old

I'll rather remove from my playlist a high-pitched song I'm fond of, just because of its stridency, than an ordinary song I don't specially like, just because it's not loud.


Signs I've become a father

Now I find myself in the other side of the lyrics, and find them a little bit unfair. Because, Roger, we're in fact old; and because we're wise, too, we'll let them criticize, but not hanging around too much, won't we? And if teachers tell our sons to stop their play and get on with their work, isn't that right? Making good boys of them, isn't that fine?


I can see you in the morning when you go to school
Don't forget your books, you know you've got to learn the golden rule,
Teacher tells you stop your play and get on with your work
And be like Johnnie. too-good, well don't you know he never shirks
- he's coming along!

After School is over you're playing in the park
Don't be out too late, don't let it get too dark
They tell you not to hang around and learn what life's about
And grow up just like them. Won't you let it work it out
- and you're full of doubt

Don't do this and don't do that
What are they trying to do?- Make a good boy of you
Do they know where it's at?
Don't criticize, they're old and wise
Do as they tell you to
Don't want the devil to
Come out and put your eyes

Maybe I'm mistaken expecting you to fight
Or maybe I'm just crazy, I don't know wrong from right
But while I am still living, I've just got this to say
It's always up to you if you want to be that
want to see that
want to see that way
- you're coming along!


(Supertramp, School)


And then there is the girl leaving home. I had always been fond of her —her determination and courage. Not anymore. Yes, Paul manages to depict their parents as nasty, shallow, and materialist, but he disdains they had never a thought for themselves, sacrificed most of their lives. And she... far away, meeting a man from a motor trade, isn't that really scary?


Wednesday morning at five o'clock as the day begins
Silently closing her bedroom door
Leaving the note that she hope would say more
She goes downstairs to the kitchen clutching her handkerchief
Quietly turning the backdoor key
Stepping outside she is free

She (We gave her most of our lives)
Is leaving (Sacrificed most of our lives)
Home (We gave her everything money could buy)
She's leaving home after living alone for so many years. Bye, bye

Father snores as his wife gets into the dressing gown
Picks up the letter that's lying there
Standing alone at the top of the stairs
She breaks down and cries to her husband
Daddy, our baby's gone
Why would she treat us so thoughtlessly
How could she do this to me

She (We never thought of ourselves)
is leaving (Never a thought for ourselves)
home (We gave her everything money could buy)
She's leaving home after living alone for so many years. Bye, bye

Friday morning at nine o'clock she is far away
Waiting to keep the appointment she made
Meeting a man from a motor trade

She (What did we do that was wrong)
Is having (We didn't know it was wrong)
Fun (Fun is the one thing that money can't buy)

Something inside that was always denied for so many years
She's leaving home, bye, bye.


(The Beatles, She's leaving home)


I wonder, who will write the songs for us lonely, neglected, despised parents?

Sunday, May 29, 2005

Objetivos de la instrucción pública


The second excerpt I'll reproduce from among the ones Savater kindly shares with the reader comes from Condorcet. It's obvious what is superb about the text —its extraordinary precision, succinctness, and lucidity. I'm sure X66M will enjoy it as much as I do, regardless of our small discrepancies on public education.


Ofrecer a todos los individuos de la especie humana los medios de proveer a sus necesidades, de asegurar su bienestar, de conocer y ejercer sus derechos, de entender y cumplir sus deberes; asegurar a cada uno de ellos la facilidad de perfeccionar su industria, de capacitarse para las funciones sociales a las cuales tiene derecho a ser llamado, de desarrollar en toda su extensión los talentos que ha recibido de la naturaleza, y de este modo establecer entre los ciudadanos una igualdad de hecho, y hacer real la igualdad política reconocida por la ley: tal debe ser el primer objetivo de una instrucción nacional y, desde este punto de vista, constituye para el poder público un deber de justicia.


(CONDORCET, Informe y proyecto de decreto sobre la organización general de la instrucción pública, 1792)

Thursday, May 26, 2005

Listen to this little, harmless, laughable, almost poetical instance of parental frustrated aspiration projected onto the offspring, of mine:

In due time, my son will discover the almost-hidden small collection of unused but beautiful math books I got some years ago, before I gave up any hopes of majoring in Mathematics. He'll be fascinated and will read them up through sleepless nights, and that will be the starting gun in his way to become the genius mathematician of the century.

N.B. Mika, if you ever read this, and you happen to be a healthy, happy woodcutter, have no doubt I'll be the proudest and merriest of parents ;-)

Sunday, May 22, 2005

Hay que razonar con los niños


Fernando Savater's El valor de educar is a very good essay (with the only exception perhaps of the epilog, not so for its contents but for the patronising tone). At the end, Savater includes a selection of excerpts --and three of them are exceptional. The first one belongs to Locke (Header, above, to Savater):


Quizá pueda asombrar que recomiende razonar con los niños y sin embargo no puedo dejar de pensar que es la verdadera manera en que hay que comportarse con ellos. Entienden las razones desde que saben hablar y, si no me equivoco, gustan de ser tratados como criaturas razonables desde mucho antes de lo que suele imaginarse. Se trata de una especie de orgullo que hay que desarrollar en ellos y del que hay que servirse tanto como sea posible, a modo de poderoso instrumento para conducirles.

Pero cuando hablo de razonamientos entiendo solamente los que se refieren a la inteligencia y están al alcance del espíritu del niño. Nadie supone que pueda argumentarse con un niño de tres o ni siquiera de siete años como con un hombre maduro. Los largos discursos y los razonamientos filosóficos asombran todo lo más y confunden el espíritu del niño, pero no lo instruyen. Cuando digo que hay que tratarlos como a criaturas razonables, entiendo pues que debéis hacerles comprender por la suavidad de vuestros modales y por el aire tranquilo que conservaréis hasta en vuestras reprimendas que lo que hacéis es razonable en sí mismo, al mismo tiempo que útil y necesario para ellos; que no es por capricho, por pasión o por fantasía por lo que les ordenáis o les prohibís esto o aquello. Eso están perfectamente capacitados para comprenderlo y no hay virtud ni vicio de los que no puedan entender por qué la una se les recomienda y el otro se les prohibe: lo único que hace falta es elegir las razones apropiadas para su edad y para su inteligencia, y exponérselas siempre claramente y con pocas palabras. Los principios sobre los que reposan la mayoría de los deberes y las fuentes del bien y del mal del que brotan tales principios no siempre es fácil explicarlos ni siquiera a hombres hechos y derechos, cuando no están acostumbrados a abstraer sus pensamientos de las opiniones comúnmente recibidas. Con mayor razón todavía los niños son incapaces de razonar sobre principios un poco elevados. No sienten la fuerza de una larga deducción. Las razones que les convencen son razones familiares, al nivel de sus pensamientos, razones sensibles y palpables, si puedo expresarme así. Pero si se tiene consideración de su edad, de su temperamento y de sus gustos, nunca se dejará de encontrar motivos de ese tipo que puedan persuadirles. Y si no se encontrase otra razón más pertinente, lo que siempre comprenderán y bastará para apartarles de una falta de las que pueden cometer es que esa falta les desacredita y les deshonra, que os disgusta.

(JOHN LOCKE, Algunos pensamientos sobre educación, sec. VIII)

Sunday, May 15, 2005

I asked my friend J890 to start a blog. He replied he considered it many times in the past but never made his mind up about it... Well, read what he has to say about it and judge, first, if I should have let his thoughts only known to him and me:

He estado pensando un poco sobre ello y tengo algunas ideas iniciales, pero aún están inmaduras.

Por una parte, un blog tiene (o puede tener) una componente de diario personal, algo que ya de entrada siempre he sido reticente a comenzar, aún no sé por qué. Un diario personal, así como cualquier escrito que uno se guarda para sí mismo, es (o puede ser) un espacio íntimo y libre de creación, muchas veces de reflexión, en mi caso también de estructuración y maduración de ideas, o incluso lo más lejos que pueden llegar algunos pensamientos o sentimientos íntimos. Así, un diario personal tiene como atractivos, por una parte, el puro placer de la creación (porque escribir es crear), por otra, el beneficio del ejercicio de reflexión al que te obliga, y finalmente, un incalculable valor documental para uno mismo. A menudo me he sentido incapaz de recordar cómo me sentía o qué pensaba en cierta época de mi vida, y eso puede ser muchas veces una gran pérdida (o quizá no) para el desarrollo o la autoconsciencia de uno. O simplemente para recordar en qué año fue uno a Argentina y que vio/sintió cuando allí estuvo, o que errores cometió en cada momento de su vida y que lecciones aprendió de ellos. Guardo los mensajes que envío y las cartas que escribo, pero no siempre lo he hecho, y tampoco queda almacenado de una forma cómoda de recuperar o buscar, y siempre hay grandes lagunas. Un diario personal bien estructurado en un blog puede cubrir todo eso.

Por otro lado, un blog es público, lo cual añade a todo lo anterior el morbo, la incertidumbre y la inquietud del potencial de éxito y de fracaso, así como una mezcla de orgullo y humildad. Añade nuevos objetivos potenciales: el de ser útil o placentero para otros, lo que puede traducirse en beneficios adicionales: el placer de ayudar o gustar, el del reconocimiento, o simplemente mejorar la comunicación con las personas próximas al dejar a la luz detalles de uno mismo que en el día a día quedan ocultos, algo que tanto temo como deseo, etc...

Invitar a otros a conocer mi blog me incomoda: me resulta al mismo tiempo un acto de humildad y una falta de modestia. Es una de esas cosas que uno quisiera que sucedieran pero sin propiciarlas activamente. Un blog me hace sentir más vulnerable, igual que al principio de mi relación con KB35 me sentí vulnerable porque podía ver como ella empezaba a saber más de mí que nadie, cosa que por otra parte deseaba. Y si lo pienso con detenimiento sigue siendo así: soy más vulnerable porque KB35 podría hacerme más daño que nadie, aunque seguramente también me siento aliviado por haber compartido ciertas cosas con ella.

En fin, para los que, como yo, son tímidos, introvertidos y encuentran en la escritura un espacio olvidado, anárquico y personal de placer, creación, destape y crecimiento interior... un blog es un "ni contigo ni sin ti" ;-).


The second question you should decide: can the world afford such a loss of talent? Please vote via comments whether he should immediately start his blog or go on depriving humanity of his genius...

And alas! What I say of J890 I could say as well of T422...

PS. J890's words reproduced with permission. First names real ;-)

Sunday, May 08, 2005

Rousseau exposa la seua gran màxima de moral. I ho fa convincement, perquè hi va arribar gràcies a, o per culpa de, son pare. La cosa va així:

Mon pare no solament era un home d'honor, era un home d'una probitat segura, i tenia una d'aquelles ànimes fortes que generen gran virtuts; a més, era bon pare, sobretot per a mi. M'estimava amb tendresa; però estimava també els seus plaers, i altres gustos havien refredat una mica l'afecte paternal, d'ençà que vivia lluny d'ell. A Nyon s'havia tornat a casar [...] Mon pare envellia i no tenia cap bé per a sostenir la seva vellesa. Teníem, mon germà i jo, alguns béns de ma mare, la renda dels quals va anar a parar a mon pare durant el nostre allunyament. [...] Aquesta és també la raó per la qual, tot i anar-lo a veure sovint, després de la meva fugida, vaig rebre d'ell sempre carícies de pare, però sense gaires esforços per retenir-me.

I continua per arribar a on volia:

Aquest comportament d'un pare, la tendresa i la virtut del qual he conegut molt bé, m'ha fet fer unes reflexions sobre mi mateix que han contribuït força a mantenir-me amb el cor sa. N'he tret aquesta gran màxima de moral, l'única potser d'ús pràctic, la d'evitar les situacions que posen els nostres deures en oposició als nostres interessos i que ens mostren el nostre bé en el mal d'altri [...]

Si. Em declar rousseaunià en aquest punt. De fet, sempre m'ha causat una certa confusió moral l'actitud d'aquells, per exemple, que després d'una tragèdia familiar (la mort d'un fill, posem por cas) s'hi dediquen amb cor i ànima a l'obtenció d'una indemnització milionària. La mateixa incomoditat que em produeix, també per exemple, sentir la coneguda cançó d'en Clapton, Tears in heaven.

Tuesday, May 03, 2005

Last evening I saw The Ring. Please don't go on reading if you plan to see it since this entry is a complete spoiler for the film.

And good grief, I got scared! The film isn't perfect at all —the middle part, where the story develops, it's lame and unimaginative; the recourse to an undisclosed dream, cheap; and they don't know what to do with the (already archetypical) paranormal child in the end. But the movie's beginning is indeed terrifying, due to two remarkable facts. First, the simplicity of the plot —you see a particular video tape, get a phone call the very moment it ends announcing you're done... and you die in seven days, period. Second, while they're looking at the tape, you're seeing it, too, full screen... And you can't avoid some perspiration at the thought of the phone ringing, right then, by your side...

And then, when everything seems to indicate they're going to resort to the expected presumedly-unexpected big end fright, they don't... Instead, they manage to get to a more refined, startling, and funny finale, where the tape itself is, how could I put it, a kind of forgiving meme with those who get it copied... and a ring indeed.

I'll see part two tonight. I'll let you know...

Monday, May 02, 2005

Al final del llibre primer, tot fent referència al mestre gravador que, per mor del seu comportament tirànic, va desviar Rousseau de practicar la professió per sempre més, Jean-Jacques se lamenta, profundament, així:

Abans d'abandonar-me a la fatalitat del meu destí, permeteu-me que giri un moment els ulls sobre el que m'esperava de natural si hagués caigut a mans d'un mestre millor. No hi havia res més convenient per al meu humor, ni més adient per fer-me feliç que l'estat tranquil i gris d'un bon artesà, en certes classes, sobretot, tal com és a Ginebra la dels gravadors. Aquest estat, prou lucratiu per a donar-me una subsistència còmoda, i no el suficient per a fer una fortuna, hauria limitat la meva ambició per a la resta de la meva vida i, tot deixant-me un oci honest per a conrear gustos moderats, m'hauria fet restar a la meva esfera, sense donar-me mitjans per a sortir-ne. Amb una imaginació prou rica per adornar amb les seves quimeres tots els estats, prou potent per a transportar-me, per dir-ho així, al meu grat de l'un a l'altre, no m'importava gaire de debò en quin fos. No hi podia haver gaire distància entre el lloc on era i el primer castell a Espanya que no pogués saltar amb la imaginació. D'això se'n dedueix que l'estat que més em convenia era el més senzill, aquell que provocava menys maldecaps i menys cura, aquell que deixava l'esperit més lliure; i aquest era precisament el meu. Hauria passat al si de la meva religió, de la meva pàtria, de la meva família i dels meus amics una vida tranquil·la i dolça, la que convenia al meu caràcter, en la uniformitat d'una feina del meu gust i d'una societat d'acord amb el meu tarannà. Hauria estat un bon cristià, un bon ciutadà, un bon pare de família, un bon amic, un bon obrer, un bon home en tots els sentits. Hauria estimat la meva condició, l'hauria honorada potser, i després d'haver passat una vida obscura i senzilla, però igual i dolça, hauria mort possiblement al costat dels meus. Aviat oblidat, sens dubte, això no obstant, m'haurien plorat tant de temps com s'haurien recordat de mi.

En lloc d'això... Quin quadre he de presentar? Ah!, no anticipem les misèries de la meva vida; ja ocuparé a bastament els meus lectors amb aquest tema tan trist.


Això és commovedor, o almenys així ho sent jo, i em fa pensar en mi mateix, no pas perquè em vulgui comparar amb en Rousseau, és clar, sinó perquè vivint jo la vida modesta i ordenada, de felicitat casolana per la qual ell se'n delia, la inquietud, el petit desassossec, guaiten per la finestra oposada, la de l'excel·lència intel·lectual no aconseguida, la del reconeixement públic, la de l'estatus social que no he gosat perseguir...

Saturday, April 30, 2005

Patrimonio. Una historia verdadera ('Patrimony. A true story', 1991), d'en Philip Roth no és una novel.la extraordinària, però el seu caràcter biogràfic, amb una remarcable, obscena sinceritat (a l'estil d'Experiència, d'en Martin Amis, que és molt superior), i la intel·ligència clara del seu autor la fan interessant, i de vegades, estimable.

Camí de casa de son pare per comunicar-li la seva (de son pare) malaltia fatal, Philip agafa la sortida d'autopista equivocada —en una equivocació que no sap si atribuir enterament a la casualitat— i arriba al cementeri on hi ha enterrada sa mare:

Lo que demuestran los cementerios, al menos a las personas como yo, no es que los muertos estén presentes, sino que ya se han ido. Ellos se han ido y nosotros, por el momento, aquí estamos. Esto es fundamental y, por inaceptable que resulte, muy fácil de entender.

Analitzant el comportament de son pare l'endemà mateix de la mort de la seva dona, Philip observa que:

Fue el primitivismo de mi padre lo que más sorprendido me dejó. Allí solo, vaciando los cajones y los armarios de mi madre, parecía impulsado por un instinto que quizá pudiera considerarse natural en una fiera o en un salvaje, pero que iba en contra de todos o casi todos los ritos mortuorios que la sociedad ha ido creando para mitigar la sensación de pérdida en quienes sobreviven a la muerte de un ser querido. Y sin embargo, también había algo casi admirable en esta resolución despiadadamente realista de admitir, al instante, que ahora ya era un viejo que vivía solo y que las reliquias simbólicas en modo alguno podían sustituir a quien había sido su auténtica compañera durante cincuenta y cinco años. No me pareció que fuera por miedo al poder espectral que pudieran poseer las cosas de mi madre por lo que quería desembarazar de ellas su casa, sin dilación —enterrarlas ya—, sino más bien porque se negaba a eludir el más brutal de todos los hechos.

Ja mort Herman Roth, Philip té un somni, jo diria que profund:

El sueño me decía que —ya que no en mis libros ni en mi vida—, al menos en mis sueños yo seguiría siendo para siempre el hijo niño de mi padre, con la conciencia de un hijo niño, y que él seguiría vivo no sólo como padre mío, sino como PADRE, en permanente juicio de todas mis acciones.

Llegiré altres coses d'en Philip Roth. He sentit a dir que la seva millor novel·la és Portnoy's Complaint, 'El lamento de Portnoy'. No cal dir que agrairé qualsevol recomanació o comentari que, a través del botó de 'Comments', qualcú tengui l'amabilitat de fer.

Thursday, April 28, 2005

Estic llegint (encara) les Confessions d'en Rousseau. Diu:

Els diners que es tenen són l'instrument de la llibertat; els que es persegueixen ho són de la servitud. Heus aquí per què estalvio i no desitjo res.

També diu, parlant d'un cosí amb el qual va passar bona part de l'infantesa, en un comentari que reproduesc perquè copsa una realitat singular i íntima que sé del cert que també trobaríem, si cercàvem, en qualque moment del nostre passat:

No ens hem tornat ni a escriure ni a veure mai més. Es una llàstima: era d'un caràcter essencialment bo: estàvem fets per a estimar-nos.

Saturday, April 23, 2005

About tramps, two stories.

It's not unusual here for homeless people in winter to take refuge and spend the night at one or another of the roomy, covered, weather-isolated sundry downtown cash dispensers. They get there and spread their rugs and blankets all over the place, making themselves at ease, frightening away with their mere presence any unsuspected bank client who happens to get there.

In my way back home from work I usually go past one of the tramps' favourites spots, that of La Caixa. I was in the point of hardly noticing them anymore when one evening I had to step back to check whether what my side vision had perceived was true or not... and to my amused commotion, I found out my senses hadn't betrayed me —there he was, the guy, comfortably lying over his cardboards, cushioned in blankets and reclined upon the wall, while having an obvious agreeable conversation... through his mobile phone!



One gets so used to the humble, low-headed, sometimes mutilated, politically correct beggar you invariably find at the gates or the stairs of every Catholic church in town that when you find one, as I did yesterday, who specifically asked for two euros, and when ignored retorted not loudly but perfectly audible, 'i si no que te fotin pes cul', cannot avoid feeling quite an appreciation for him...

Friday, April 22, 2005

Just for the sake of recording: Mika made today his first complex grammatical mistake --the typical one resulting from transposition of function between parts of the sentence. He was playing with a stick in the manner of a fishing rod when he spoke out he had just caught a big fish with the 'pesca de canyar'!

Next landmark will be when he'll first get socially embarrassed for future instances of that same mistake. Hope I'll be reporting it here as well.

Wednesday, April 20, 2005

Oh my god, today's just one of these days, when you can't avoid thinking you're a failure and that your life's a waste... And your music sounds awful, the computer crashes and the good spirits of the day before seem lost forever, till the next day or next hour when everything's fine again...

Wednesday, September 15, 2004

Aside from the anxiety about his health, I'm having the greatest of times with my boy. He was all I needed to be happy, now I know. It's real fun to be with him and watch him grow older, by the day. I'm excited about the future; I wouldn't like to die today.